Cuando hace mal tiempo, llueve, nieva o hace frío, nos solemos quedar en casita porque, ¿qué hacer un finde de invierno por ahí, en esas condiciones?

A primera vista, no resulta muy atractivo meterte en el coche sabiendo que vayas a donde vayas vas a acabar cogiendo el paraguas cada vez que te bajes para visitar cualquier cosa, pero ¿es mejor quedarte tirado en el sofá todo el fin de semana viendo Netflix o HBO o, todavía peor, esa programación lamentable que ponen las cadenas gratuitas? ¿O incrustarte en el atasco de acceso o salida del centro comercial y no poder moverte por sus pasillos de la cantidad de gente que hay? Hay otras alternativas mucho más atrayentes que marchitarte en la gran ciudad, el campo también puede disfrutarse con mal tiempo.

Monumentos que visitar un finde de invierno cerca de Bagüés

Vale, descartemos el senderismo, aunque hace unos años Pilar y Joaquín, los propietarios de El hortal de Bruno, hicimos el camino desde el monasterio de San Beturián hasta la ermita de la Espelunga con un paraguas cada uno y disfrutamos un montón. Pero vamos a descartar calzarnos las botas y llenarnos de barro, ¿qué más podemos hacer?

Evidentemente, no llueve ni nieva dentro de lugares tan mágicos como el Real Monasterio de San Juan de la Peña, la Ciudadela de Jaca, el Castillo de Javier, el Castillo de Loarre, el Monasterio de Leyre, los palacios de Sos del Rey Católico o de Uncastillo… Y los fines de semana con “mal tiempo” suelen estar bastante más vacíos y los puedes recorrer a tus anchas, sin que nadie te agobie ni te meta prisa.

Los restaurantes de la zona, lugares donde puedes disfrutar de platos tradicionales o de diseño (tienes para elegir…), no están atestados de comensales y no tienes que aguardar una hora y media hasta que te den una mesa en ese sitio donde sabes que “te vas a poner las botas”.

Y cuando llegue a la casa rural, ¿qué?

Cuando llegues a la casa rural, a seguir disfrutando de la tranquilidad y a seguir relajándote: en El hortal de Bruno tenemos una sala común donde puedes elegir entre tirarte en un sofá y relajarte escuchando música o leyendo uno de nuestros libros mientras te bebes algo que te apetezca, o ponerte a jugar a las cartas o a cualquiera de los juegos para grandes y pequeños que tenemos para ti. En este segundo caso también puedes tomar algo…

Y si lo que te gusta es oler la hierba mojada y beber algo calentito mientras regalas tus ojos con el verde del monte, sal a los sofás de nuestra terraza y degusta un café, una infusión o, si te apetece, un quemadillo de ron, que calientan las manos, el cuerpo y el alma.

Termina con la cena en casa, de tertulia con los demás alojados y con nosotros. Comida casera y buena conversación junto a la chimenea que son el punto final ideal para un día relajado que te cargará las pilas para toda la semana siguiente.

¿De verdad que te vas a quedar en el sofá delante de la tele o agobiándote en el centro comercial? ¡Disfruta de verdad del turismo rural!

Tardes con la chimenea encendida para combatir el frío

Esta es la “tele” que más nos gusta en invierno en El hortal de Bruno, la que da mejor programación con mucha diferencia…