En este post te vamos a hablar de la fuente de Bagüés, otro pequeño rincón de nuestro pueblo con mucho encanto al que puedes llegar en cinco minutos de paseo desde El hortal de Bruno.

Se encuentra junto al barranco Faito y no tiene un nombre especial, siempre se ha conocido como “la fuente”. La última reforma que le dio el aspecto que tiene actualmente se llevó a cabo en 1900 y en la actualidad es un lugar con abundante vegetación y grandes árboles, que junto con el agua refrescan el ambiente hasta en los días más calurosos del verano. También tiene una mesita para comer algo o, simplemente, sentarte a leer un libro rodeado de paz.

El agua no está tratada, ya lo indica un cartel encima del grifo, pero en principio no hay ningún problema si la bebes. Dicen que en alguna ocasión sí que produjo muy serios problemas: parece que el agua de la fuente fue el origen de la epidemia de tifus que mató a cuatro personas en el pueblo en 1944, debido a que el cadáver de un cerdo cayó a la corriente que alimenta la fuente aguas arriba (Javier Lafuente, “Historias de Bagüés”, página 59; Mira Editores, 1999). Si te da repelús beberla ahora, por lo que pueda pasar, llévate la bebida desde casa contigo y no dejes de disfrutar del entorno de este precioso lugar.

Desde la fuente de Bagüés al antiguo lavadero

Un puente sobre el barranco Faito te permite cruzarlo y seguir caminando hasta una balsa cercana, llena de ranas. A pesar de los problemas que tienen ahora estos animales para sobrevivir en casi todas partes, en este rincón de las Altas Cinco Villas parecen a salvo de las enfermedades y pesticidas que las están haciendo desaparecer en otros lugares.

Si llegas paseando hasta la balsa encontrarás una pista que te permite llegar cómodamente al lavadero, tras una pequeña caminata de una media hora, y volver a entrar en el pueblo desde el otro barranco que lo rodea por el este: el barranco Val de Manzanas. La vuelta completa no te llevará más de hora u hora y media a paso tranquilo.